Entrevista a @fitcriis – Camino de Santiago corriendo

Camino de Santiago corriendo
Entrevista a @fitcriis – Camino de Santiago corriendo

Entrevista a @fitcriis – Camino de Santiago corriendo

Correr el Camino de Santiago es mucho más que un reto físico: es un viaje donde cada zancada se convierte en una conexión profunda con uno mismo y con el entorno. @fitcriis, apasionada del running, el entrenamiento de fuerza y un estilo de vida saludable, decidió transformar esta ruta milenaria en una experiencia única, combinando resistencia, estrategia y una sensibilidad especial por todo lo que el Camino ofrece.

Desde la planificación de etapas y la elección del material adecuado, hasta la gestión de la energía y la alimentación en carrera, su aventura demuestra que la preparación técnica es clave para disfrutar y rendir día tras día. Pero también que el Camino guarda una parte mágica: los paisajes que se graban en la memoria, el apoyo inesperado de otros peregrinos y la satisfacción de cruzar Santiago sabiendo que cada kilómetro ha sido conquistado con esfuerzo y corazón.

En esta entrevista, descubrimos cómo se vive el Camino “en zapatillas”, qué aprendizajes deja y qué consejos da a quienes sueñan con correrlo algún día.

¿Cómo cambia la experiencia del Camino de Santiago cuando lo haces corriendo en lugar de caminarlo?

Este ha sido mi tercer Camino de Santiago (el primero corriendo, los otros los hice cargando con la mochila), y tengo que decir que a mí personalmente me ha resultado mucho más cómodo hacerlo de esta manera.

A mí correr me apasiona, entonces levantarme por la mañana y que cada día lo primero que hiciese fuese eso me llenaba de vida.

Pero es cierto que las etapas tienen un mínimo de 200 m de desnivel y una media de 19km diarios durante 6 días. Por lo que si no estás habituado a entrenar es una locura lanzarse a hacer el Camino de Santiago corriendo.

¿Qué tipo de entrenamiento hiciste antes de empezar el Camino para poder afrontarlo como runner?

Terminé la maratón de Madrid el 27 de abril y estuve 3 semanas sin hacer nada. Luego retomé poco a poco pero corriendo 2-3 días a la semana y muy suave (unos 5-8) simplemente por mantener.

Mi objetivo próximo era la maratón de Florencia (30/11), el camino apareció sin buscarlo , y justo dos semanas antes empecé la preparación del maratón.

Así que entrenamiento específico ninguno.

Mi planteamiento inicial era correr 10k en cada etapa y caminar el resto. La última si quería hacerla entera corriendo (25k).

Pero el Camino me enseñó el primer día que tenemos que vivir el hoy y centrarnos en eso.

¿Quién me aseguraba que yo hiciese la maratón, que no me lesionase?.

Así que decidí enfrentar cada día como una oportunidad única, y no puedo estar más feliz.

El descanso

El tema del descanso es algo que si cambiaría la próxima vez. Soy una persona que oye todo y he dormido todos los días en albergues con bastante gente. Por lo que más bien he cerrado ojos que dormir .

Lo que sí hacía era intentar comer lo mejor posible (HC, proteínas, y cuidarme mucho las piernas y pies con cremas tanto antes como después)

¿Qué equipamiento deportivo consideras imprescindible para correr largas distancias con mochila?

Mis imprescindibles son: calcetines sin costuras y finos (el pie se hincha), un calzado que te resulte cómodo y que hayas probado. Yo no he corrido con zapatillas de trail (he llevado las NB1080V14).

Creo que es un error ir con zapatillas de trail aunque vayas corriendo (si son suuuper ligeras vale), pero al final el sendero está casi siempre asfaltado y a mí personalmente las de trail me resultan rígidas y pesadas.

Mi alimentación

Cuando tengo una competición (media o maratón) siempre me levanto 2h 30 o más antes y desayuno sólido (pan con jamon serrano, aceite, sal y un café )

¿Qué pasaba aquí? Pues que a las 8 salíamos a correr y como estaba durmiendo 0 no me iba a levantar encima 3 horas antes. Así que he estado tomando antes de salir (media hora) gachas de arroz de Prozis (sabor normal y chocolate).

A mí me van genial y no me provocan indigestión, así que por ese lado genial. Al terminar siempre optaba por ir al super y comprar los botes de arroz bastami y lo combinaba con proteínas y algo de grasas.

Y de postre los sachet de proteínas con BCAA, y un poco de creatina

¿Qué me motivó?

Desde hace 2 años correr se ha convertido en una parte de mí.

Llevaba dos años queriendo hacer el Camino sola, y aunque no lo tenía previsto ni planteado creo que surgió en el momento en el que tenía que aparecer.

Pienso que el Camino te va llevando hacia donde necesitas, y por la razón que sea, a mí me ha llevado a terminarlo entero corriendo.

2. Etapa especial.

Recuerdo la etapa 2 O porriño- Redondela como un chute de energía final, se pone difícil de la segunda mitad hacia arriba pero el ver que pese a eso acabé la etapa corriendo de menos a más me llenó de una energía inexplicable,

Luego os diría que la 4.

Este día fue el más emocional tanto corriendo como por la tarde.

Soy maestra de Educación Física, y ese día en Andalucía nos daban los destinos (colegios para el próximo curso escolar).

Desde las 4 am ya estuve en pie dándole vueltas a la cabeza, y por la tarde me dieron la noticia de que este próximo curso no voy a estar en mi mismo colegio.

Mi colegio de este año da la casualidad que se llama Camino de San Rafael, por lo que todo lo relacionado con el Camino me hacía acordarme aún más.

Durante la etapa también metí el pie en un arcén y en los kms finales me dio un dolor en el costado (hoy he ido al hospital y es neuralgia intrcostal).

En su día no dije ni mostré nada porque soy de las personas que luchan por las cosas hasta el final, y quejarse y rendirse no entran en mi diccionario.

Pero yo sabía que algo iba mal (no podía toser, reírme, tumbarme..)

Luego la 5 fue si os digo la mejor.

En las demás nunca estuve sola. En esta sí. Quería esta etapa para mí. Me dijeron que era durísima pero yo me sentí libre, recuerdo el olor, el cantar de los pájaros, el sonido de las zancadas.

Y parecerá broma, pero a mí los 120km me han parecido pocos y me he quedado con ganas de más.

Y creo que ahora que estoy ya en mi casa estoy empezando a ser consciente de lo que he logrado.

Porque he llegado a Santiago corriendo 119km. Aunque antes de irme, me hice allí un tatuaje con las palabras ULTREIA ET SUSEIA (hacia adelante y hacia arriba) y una línea de las 6 etapas con la concha del inicio y la estrella del final

¿Cómo te ha recibido la comunidad peregrina al verte correr?

El apoyo que he sentido de todos los peregrinos que caminaban cada etapa ha sido de lo más emocionante que he vivido nunca.

Al principio son desconocidos, pero después vas cada etapa esperando verlos de nuevo. Personas que sin conocerte de nada te aplauden, te animan…. familias enteras formando pasillos para que pases, cantando, niños (y no tan niños) que se unían a correr contigo aunque fueran unos pocos metros.

Te erizaban la piel.

Y también han estado aquellos que, aunque no estuvieran allí, me han seguido a través de las RRSS. Y cada día, etapa tras etapa, han estado pendientes de cada paso que he dado mandándome ánimos y apoyo (en forma de mensaje, estrellas y corazoncitos)

Consejo

El Camino no es para hacerlo a la ligera si en tu día a día no haces nada. No es que corras 10K cada día pero tampoco que no te muevas del sofá. Al final el ir cargando con la mochila (mínimo 8kg) por unas 10 horas hace que las lumbares y hombros se resientan día tras día.

Creo que ahora vuelve como a estar más “de moda”, pero que exige un mínimo de preparación.

Aunque también depende de cómo quieras vivirlo. Si vas sin equipaje porque te lo llevan pues necesitas menos.

Para hacerlo caminando (con mochila) recomendaría andar mínimo 4 días a la semana unos 90 min y combinar con ejercicios de fuerza.

Para hacerlo corriendo si se necesita un entrenamiento más específico. Yo no he entrenado como tal para esto pero corro maratones y medias, por lo que el trabajo ya lo llevaba hecho.

¿Sientes que ha tenido un impacto espiritual o emocional en ti más allá del reto físico?

Yo concibo el Camino como lo que es, un acto de peregrinación que culmina con la llegada a la Catedral, la misa del peregrino, la confesión y el abrazo al Apóstol.

No entiendo otra forma de caminar (o correr) que no sea esa.

Últimamente está de moda hacer el Camino de Santiago para “reencontrarse, descubrirte” y todas esas cosas que se dicen. O simplemente lo haces porque la moda es hacerlo (lo mismo que está pasando con el correr 10k, 21k o los maratones).

Pero yo pienso que para “encontrar tu camino” no hace falta que vengas aquí. Ni para caminar 120km tampoco. Puedes ponerte a andar en tu ciudad y pararte cada 20k en un sitio distinto.

Pero si es cierto que aquí vas siguiendo flechitas y como que es un sitio fácil al que ir si vas solo. Porque es difícil que te pierdas y sabes que cada día vas de un punto a otro. El impacto emocional también ha sido importante porque me he superado en días seguidos corriendo (6), en desnivel, y en acumulado semanal (119km). Nunca había corrido tanto ni tan bien.

Y el impacto físico lo pongo en último lugar porque aunque ha estado, yo me he sentido cada día mejor.

Le tenía respeto a cómo iban a responder las piernas con el paso de las etapas, pero yo me levantaba cada mañana pensando en lo que me tocaba ese día, sin importarme lo de atrás.

Aunque ahora que ya lo he terminado, si miro atrás y digo: “He corrido 119km desde Tui a Santiago. Ultreia et Suseia.”

www.BuenCaminoSantiago.com

www.PlanetaRunners.es